¿Qué hay tras el dolor cubital?: fibrocartílago triangular y otras patologías

La muñeca es una de las partes anatómicamente más complejas del esqueleto humano. Su ubicación actúa como nexo entre el antebrazo y la mano, con la confluencia de las epífisis o extremos distales del radio y el cúbito y los ocho huesos que conforman el carpo. En esta zona el cúbito actúa como punto de giro del radio -la denominada articulación radiocubital distal- que facilita la rotación de mano y muñeca, esto es, los movimientos de pronación (la rotación que permite situar la mano con el dorso hacia arriba) y su contrario, la supinación. Otra de las funciones del cúbito, más reconocida en el trabajo clínico de los últimos años, es su papel como estructura de carga en los movimientos de la muñeca.


Por tanto, los daños en el cubito y sus estructuras asociadas (tendones, ligamentos, etc.) pueden provocar limitaciones funcionales y generar dolor. Precisamente, este último elemento, el dolor cubital, va a centrar nuestra conversación con el Dr. Piñal en esta nueva entrada de su blog.

El Dr. Piñal, considerado uno de los mejores cirujanos de mano del mundo, cuenta en su haber con numerosas presentaciones internacionales y artículos médicos en los que toca la constelación de factores que encontramos tras el dolor cubital; cabe reseñar de forma especial dos de sus libros: ‘Arthroscopic Management of Ulnar Pain’ (‘Tratamiento artroscópico del dolor cubital’) (2012) y ‘Atlas of Distal Radius Fractures’ (‘Atlas de Fracturas de Radio Distal’) (2018).

Vista cubital de la mano izquierda
Vista cubital de la mano izquierda. Se destaca la conexión entre mano y muñeca, junto con la articulación radiocubital distal (fuente: modificación de https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=29482641).

Dr., ¿cómo aparece el dolor cubital?

El dolor cubital se manifiesta en el borde cubital de la mano, desde el meñique y en trayectoria descendente. Cuando nos referimos a este perfil de dolor tenemos que tener en cuenta una serie de estructuras como los ligamentos o el fibrocartílago triangular (FCT) o disco articular -que a buen seguro volverán a surgir en la conversación- que van desde el cúbito hasta la muñeca y al romperse o distenderse provocan dolor y fallos mecánicos, es decir, de función.

En esta zona el dolor puede aparecer combinado con la inestabilidad o presentarse en solitario. En la inestabilidad, el paciente presenta dificultades para apretar y sostener objetos, siente clics o chasquidos en el interior de la muñeca, etc. Por norma general, cuando aparece las estructuras ligamentosas que conectan cubito y radio están rotas, lo que provoca que la muñeca baile y falle en la pronación-supinación.

Hablamos de un área muy compleja desde una perspectiva anatómica, ¿es así?

En efecto. De la complejidad de la zona da cuenta que en un centímetro cúbico de la articulación radiocubital distal pueden concentrarse hasta cuarenta patologías diferentes. Esto es debido a que convergen múltiples estructuras óseas, ligamentosas y de tejidos, como fibrocartílago triangular, cabeza del cúbito, estiloides cubital, borde del radio, cápsula anterior y posterior o tendón cubital posterior, entre otras.

Corte de la articulación radiocubital distal
Corte de la articulación radiocubital distal y su entorno inmediato.
Constelación IB de roturas de fibrocartílago
La zona objeto de análisis es especialmente intrincada, como muestra la ilustración superior, que detalla todas las posibles manifestaciones de tan solo uno de los múltiples tipos de rotura de fibrocartílago triangular (FCT): la constelación IB.

¿Cuáles son los diagnósticos asociados al dolor cubital más frecuentes?

La mayor parte de los pacientes que acuden a nuestras consultas con dolor cubital vienen con una resonancia que muestra rotura de fibrocartílago triangular. Habitualmente lo hacen tras haber visitado otros centros o tras haber sido intervenidos ya en al menos una ocasión, sin dar solución a sus síntomas.
En este punto sería interesante que nos detuviésemos en las características y funciones del fibrocartílago.

Adelante, Dr., por favor.

El fibrocartílago triangular es una estructura compuesta de una combinación de tejidos fibrosos y cartilaginosos, que va del borde de la cavidad sigmoidea del radio a la fóvea del cúbito, oquedad ósea junto a la estiloides cubital. El fibrocartílago participa en el reparto de cargas en la extremidad superior y equilibra varias estructuras complejas de la muñeca. A su vez, delante y detrás de su estructura triangular se colocan los ligamentos radiocubitales distales, que dan estabilidad a las interacciones entre cúbito y radio.

Conjunto de ligamentos de la muñeca
En la ilustración superior, conjunto de ligamentos de la muñeca entre el cubito, el carpo y el radio, que muestra la complejidad de la estructura ligamentosa de la articulación. Se destaca en gris la posición del fibrocartílago triangular (TFC, triangular fibrocartilage).

Además,  forma parte del denominado complejo del fibrocartílago triangular (CFCT). Éste está formado por una combinación de elementos no óseos como el propio fibrocartílago, los citados ligamentos radiocubitales, el ligamento cúbito-semilunar o las vainas tendinosas, que en conjunto proporcionan estabilidad a la articulación radiocubital distal y la separan de los huesos de la muñeca (carpo) y del segmento distal del radio, permitiéndonos movimientos armónicos y fuerza en el agarre.

No obstante, el fibrocartílago triangular no es el origen más común de las patologías que causan el dolor cubital del paciente. Pese a su usual presencia en los diagnósticos iniciales y la errónea comparación de su papel con el del menisco en la rodilla, la rotura del fibrocartílago está tras las dolencias señaladas en solo alrededor de un 20% de los casos.

Asimismo, no es habitual que se presente de forma aislada, sino que lo hace de forma compleja junto a otras lesiones como las fracturas de muñeca.

Por ello, es habitual que pacientes intervenidos únicamente de fibrocartílago sigan presentando dolor, tras una operación en la que no se han tratado las otras dolencias convergentes.

Paciente con inestabilidad en la muñeca y dolor cubital
Caso de estudio 1.1, paciente con inestabilidad en la muñeca y dolor cubital: en la resonancia (izda.), la flecha blanca señala la fractura de la estiloides cubital del paciente (que también se observa en la radiografía central), mientras que la flecha negra nos permite observar como la fóvea del cúbito está vacía, es decir, existe una rotura de la inserción del fibrocartílago; como vemos a su vez en la radiografía derecha en la que éste está representado por las líneas rojas. Estamos, por tanto, ante una de las lesiones complejas a las que se alude en el texto principal.

Yendo un paso más allá, podemos afirmar que la rotura del fibrocartílago triangular es un hecho fisiológico para la mayor parte de pacientes, que afecta al 30% de la población por encima de 30 años sin generarle problemas médicos.

Caso de estudio 1.2: el vídeo muestra al Dr. Piñal elevando el fibrocartílago y mostrando así que está suelto con respecto a la fóvea. En este caso la artroscopia es clave en la identificación de la lesión.

Solo actuamos sobre dicho proceso, es decir, se convierte en patológico, cuando la rotura genera inestabilidad en la muñeca o produce dolor e inflamación. No obstante, el hecho de que la proporción de casos con estas características sea inferior permite concluir que la mayor parte de las roturas de fibrocartílago no necesitan cirugía.

El contexto clínico cambia en casos de uso intensivo de la muñeca como en los deportistas profesionales, con demandas más específicas (fuerza, agarre, etc.), para los que la lesión del fibrocartílago es especialmente limitante dado su papel en la absorción y distribución de la fuerza ejercida al apretar el puño o al agarrar un objeto (el vídeo siguiente presenta uno estos casos: la rotura posterior del fibrocartílago en una escaladora profesional).

Tenemos una situación similar con los pacientes cuyo diagnóstico describe un cubito más largo de lo normal o cúbito plus, que supera en longitud al radio. Esto le sucede al 20% de la población adulta, sin suponer necesariamente dolencia alguna, y puede estar detrás de roturas del fibrocartílago. El cúbito plus es patológico cuando impacta con la zona cubital del carpo, en especial con el hueso semilunar, causando el denominado síndrome de impactación cubital y convirtiéndose en fuente de dolor cubital y de otros procesos como la delaminación del cartílago.

Doble síndrome de impactación
Caso de estudio 2.1, paciente con síndrome de impactación combinada. En la radiografía izquierda observamos como la cabeza del cúbito está por encima del reborde del radio (cúbito plus) y la estiloides cubital tiene un mayor tamaño de lo normal, lo que las aproxima a los huesos del carpo (la línea roja actúa como frontera que sobrepasan ambos elementos). El exceso de longitud hace que la cabeza del cúbito choque con el hueso semilunar y la estiloides contra el piramidal. Asimismo, la resonancia (a la derecha) muestra una mancha que identifica una zona de irritación causada por los impactos óseos (rodeada por un círculo verde).

Caso de estudio 2.2: La artroscopia muestra el fibrocartílago triangular ‘desmenuzado’ por los impactos derivados de la posición de la cabeza del cúbito y la estiloides cubital.

Teniendo en cuenta lo que acaba de exponer, ¿por qué esa elevada presencia diagnóstica a la que aludía?

Dicho a trazo grueso, porque la rotura del fibrocartílago triangular es lo que más se ve en una resonancia. Como he dicho en otras ocasiones, las pruebas médicas son interpretables y no son dogma de fe, por lo que deben combinarse con otros aspectos como la exploración o el análisis de la historia del paciente.

En todos estos casos, el papel del radiólogo y la precisión del equipo de resonancia son claves para no generar confusión en el paciente o en el cirujano. En mi caso, esta prueba me ayuda fundamentalmente a descartar patología extraarticular. Sea como fuere, los resultados de la resonancia deben leerse teniendo en cuentas otras variables, como acabo de señalar, y otros procedimientos que nos permiten fijar con exactitud el origen y localización de la lesión como la artroscopia seca.

¿Cuáles son entonces las patologías más frecuentes tras el dolor cubital?

Lo más frecuente, y también lo más benigno, es el dolor cubital vinculado a lesiones de ligamentos: los esguinces en el lado cubital de la muñeca. Estos estiramientos excesivos o desgarros y roturas de los ligamentos (en función de su intensidad) pueden producir tejido cicatricial que, con el movimiento de la muñeca, entra en fricción con otras estructuras óseas o ligamentosas, provocando erosiones, irritación, inflamación y dolor. Asimismo, en los casos más graves, causan inestabilidad en el conjunto de la articulación radiocubital distal.

Hablamos de ligamentos como los conectados con la estiloides cubital o la cabeza del cúbito, por citar un par de ejemplos.

En segundo lugar por frecuencia, estaría el dolor cubital ligado a la longitud del cúbito o, más específicamente, de la cabeza del cúbito y la estiloides cubital. Ambas pueden llegar a chocar con los huesos de la muñeca, causando el síndrome de impactación que mencionábamos con anterioridad. En algunos movimientos, como el desplazamiento de la muñeca hacia atrás en supinación, esto se convierte en un foco de inflamación y dolor.

Casos de síndrome de impactación
Casos de síndrome de impactación cubital. En ambos ejemplos (de forma más acusada en la imagen izquierda) se aprecia el borde del radio por debajo de la cabeza del cúbito y el tamaño de la estiloides cubital.

Después, en tercer lugar, abordaríamos las secuelas en el cúbito de las fracturas de radio, provocadas por desajustes anatómicos posteriores en la posición de éste frente al cúbito: más baja, inclinada, hundida, etc.

Estas secuelas pueden enmascararse a nivel diagnóstico como roturas de fibrocartílago (que, como hemos dicho ya, aparecen en todas las fracturas de muñeca), cuando en realidad el origen de la mayor parte del dolor y las dificultades funcionales es la posición del radio.

Cabe señalar también las tendinitis del tendón cubital posterior, con roturas o inflamaciones de la corredera, esto es, el canal de desplazamiento del tendón, que provocan que éste se salga; además de las roturas capsulares, daños en la envoltura de la muñeca que facilita el contacto entre las superficies articulares.

Finalmente, otra patología reseñable es la artrosis postraumática de la articulación radiocubital distal, es decir, el proceso degenerativo de la articulación asociado a fracturas no resueltas en el área.

No obstante, y vuelvo sobre la idea de la complejidad de la zona, en la generación del dolor pueden confluir varias dolencias con carácter simultáneo: un esguince y una inflamación provocada por la estiloides cubital, por ejemplo.

En este centímetro cúbico al que hacía referencia, cuando se produce un traumatismo tienden a romperse muchas cosas. Se pueden romper a la vez la estiloides cubital, las inserciones del fibrocartílago triangular y, además, los ligamentos que van entre el hueso piramidal y el cubito, entre otras posibles combinaciones.

Es clave tener en cuenta que si no se abordan los múltiples aspectos de cada lesión o patología, el paciente no va a estar bien.

¿Cuándo interviene la cirugía en la resolución de estas dolencias?

Muchas lesiones cubitales curan solas sin necesidad de cirugía, a partir de tratamiento conservador (reposo, antiinflamatorios, fisioterapia, etc.). Sin embargo, en nuestro caso, como comentaba, es diferente ya que solemos ver pacientes sin diagnóstico claro o ya intervenidos sin éxito de forma previa, con lo que la frecuencia de los procedimientos quirúrgicos se incrementa.

A su vez, existen lesiones que desde el principio implican cirugía, con un pronóstico mejor si se operan en una etapa temprana. Su tratamiento en fase aguda puede evitar su cronificación.

En conjunto, el principal enfoque utilizado es la intervención por artroscopia seca, que facilita una mayor precisión diagnóstica y reduce los tiempos de recuperación, combinado con técnicas que hemos desarrollado a lo largo del tiempo como la sutura intraarticular (all-inside suturing), entre otras.

Sutura artroscópica del fibrocartílago articular ‘desde dentro’, técnica del Dr. Piñal publicada por la edición europea del Journal of Hand Surgery.

El procedimiento más usual es el desbridamiento de roturas ligamentosas parciales y roturas capsulares. Podemos reseñar también la intervención sobre desajustes de la relación entre el cúbito y el radio, bien de nacimiento bien provocados por fracturas de este último. En este caso, lo más habitual es tener que actuar sobre el radio y luego ajustar los ligamentos que lo unen al cúbito.

Resección artroscópica
Caso de estudio 2.3: La imagen derecha nos permite observar el resultado de la resección artroscópica de la cabeza del cúbito y la estiloides cubital y su diferencia de nivel con la situación de partida (radiografía izquierda y resonancia central). La estructura tendinosa se preserva intacta.

Luego, pero a distancia en cuanto a prevalencia, está la cirugía orientaba a resolver la inestabilidad radiocubital distal por roturas de la inserción de los ligamentos del fibrocartílago triangular en la fóvea del cúbito.

Sutura guiada por artroscopia
Caso de estudio 1.3: En la imagen izquierda observamos la retirada del fragmento de estiloides cubital fracturado (que no aparece ya en la radiografía derecha). Por otra parte, la radiografía muestra el arpón insertado en la fóvea que sirve como punto de anclaje de la sutura guiada por artroscopia (en amarillo) que la conecta con el fibrocartílago (en rojo).

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